COVID-19 y cambio climático, ¿Será que aprenderemos algo de todo esto?

Un día, de repente, el mundo se paró y entonces la tierra comenzó a respirar aire puro.

Y las aguas volvieron a cristalizarse.

Y los animales comenzaron a habitar en paz.

La naturaleza es tan mágica que ella misma está limpiándose del mal que le hicimos.

Las personas en su lejanía se dieron cuenta de que se amaban.

Y se quedaron en casa.

Y leyeron libros.

Escucharon y descansaron.

La familia de nuevo estaba unida.

La gente aplaudía desde sus balcones a los verdaderos héroes.

Nuestra mente se serenaba porque ya no había prisas.

Y cuando ya todo estaba a punto de estallar, el mundo entero se unió convirtiendo los cinco continentes en uno solo.

Fragmento de poema, autor desconocido.

El Coronavirus…¿Podría enseñarnos algo sobre el cambio climático?

El COVID-19, parece ser un respiro para la crisis climática que está afrontando nuestro planeta, ya que durante la pandemia, se han reducido notablemente los niveles de contaminación.

Detrás de esta pregunta, te traigo algunos ejemplos que se pudieron ver en un corto plazo de tiempo, en los lugares donde el Coronavirus “nos obligó” a entrar en cuarentena.

Digo nos, por que me refiero a los seres humanos como especie, y digo “obligó”, porque entiendo que si bien fue comprendida y acatada voluntariamente (por muchos), claramente no estaba en los planes de nadie.

La irrupción del coronavirus está significando una crisis sanitaria, económica y sociológica sin precedentes para el mundo, cuyas consecuencias aún, escapan a todas las lecturas que podamos realizar.

Ahora bien, como seres humanos, como especie…¿Podemos aprender algo de todo esto? ¿Podemos aplicar alguna de las enseñanzas que nos está dejando el coronavirus a la emergencia climática?

Un respiro para el planeta.

En China, donde se originó la pandemia mundial del COVID-19 o Coronavirus, fue el el primer lugar en donde se pudo ver, el efecto del cese de actividades que genero la cuarentena que estamos viviendo a nivel mundial.

Luego de que se conocieran los primeros casos y la evolución del virus, el cese de actividades de las fábricas y la restrigcion de movilidad tuvieron como consecuencia una disminución del consumo de combustibles fósiles

La NASA y la Agencia Espacial Europea compartieron imágenes satelitales que muestran una considerable disminución de los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2) entre los meses de Enero y Febrero.

El dióxido de nitrógeno, además de ser megatoxico y el causante de la lluvia ácida, es un compuesto químico gaseoso de color marrón amarillento y uno de los principales contaminantes en las grandes ciudades.

Si bien se genera naturalmente en los volcanes o accidentalmente en incendios, la mayor parte tiene su origen en la combustión de los vehículos, especialmente, los motores diesel.

Al respecto, esto es lo que decía Fei Liu, investigadora de la calidad del aire en el Centro Espacial Goddard de la NASA,

“La tasa de reducción es más significativa que en años anteriores y ha durado más”, comentó el lunes 2 de marzo, “No me sorprende porque muchas ciudades de China han tomado medidas para minimizar la propagación del virus”.

Fuente. Los 5 efectos positivos tras el inicio del coronavirus.

Una investigación de Lauri Myllyvirta, del Centro de Investigación en Energía y Aire Limpio (CREA), la disminución de la actividad industrial y comercial en China generó una caída de un 25% en sus emisiones de dióxido de carbono en las últimas semanas. 

Esta reducción del 25% de las emisiones del gigante asiático equivalen a una disminución del 6% a nivel global.

Lo que volvería a retomar una vez que termine la “crisis” que está generando el Coronavirus.

Irónicamente, gracias a esta situación temporal, el planeta respira mejor.

Los canales de Venecia están más limpios.

Italia, junto con China y España fueron los países que más reportaron casos de contagio y donde más tiempo se establecieron cuarentenas obligatorias.

Más allá del efecto económico que significa, y de esto es lo que estamos hablando hoy por hoy los argentinos, la ausencia de turistas en Venecia mostró una rápida recuperación en la transparencia del agua.

Una imagen del Gran Canal cerca del Puente de Rialto en Venecia, como resultado de la detención del tráfico de lanchas motoras muestra la transparencia del agua en los canales.

Foto: ANDREA PATTARO / AFP

Los animales salen a las calles.

El fenómeno se produjo en España, Italia y Japón e incluso, en los Estados Unidos donde se pudo ver como los animales, ante la ausencia de gente en las calles, se animaron a meterse en las zonas pobladas.

A diferencia de nosotros, los seres humanos, nos encontramos “encerrados” en nuestras propias casas, mientras que los animales, “salen a investigar las ciudades”

Es interesante ver, cómo los animales, tan rápidamente, pueden reaccionar ante un cambio en su propia rutina y al verla alterada, ocupar el vació que dejamos.

Postura de la ONU.

Más allá de los efectos positivos que se pudieron ver en las últimas semanas, António Guterres, secretario general de la ONU, comunicó que si bien el efecto generado por la pandemia.

No terminará con el problema ambiental e incluso podría desviar la atención de la lucha.

“No debemos sobrestimar el hecho de que las emisiones se hayan reducido durante algunos meses. No combatiremos el cambio climático con el virus”.

António Guterres, secretario general de la ONU.

Según Guterres, “es importante que toda la atención que debe prestarse para combatir esta enfermedad no nos distraiga de la necesidad de derrotar el cambio climático”.

El planeta nos ha enseñado su increíble capacidad de regeneración.

Para algunos, esta puede ser tomada como una fuerte señal del planeta, que hizo oír su imperceptible, pero potente voz, a todos los humanos al mismo tiempo.

El economista ambiental de la Universidad de Nueva York, Gernot Wagner, precisamente reflexionaba estos días sobre cómo el coronavirus se está comportando como el cambio climático pero acelerado a la velocidad a la luz.

Las grandes ciudades, ahora si duermen.

Hay algo en el aire, los que salen se mueren y entonces la ciudad parece desierta, parece un panteón.

Fragmento de el Eternauta.

Hoy en día, las ciudades como París, Madrid, Roma, Nueva York, Las Vegas y la misma Ciudad de la Furia, que se caracterizan por no “dormir” nunca, hoy están vacías.

Nos llegan constantemente imágenes de todo el mundo, con las calles completamente desiertas.

Av. Figueroa Alcorta desierta por la cuarentena del coronavirus.
Av. Figuero Alcorta, CABA.

PH. Carlos Alberto

Reflexionemos juntos.

Me parece que esta es una oportunidad que tenemos por delante, para analizar el impacto de todas las acciones que tenemos.

La verdad, que en lo personal, la lectura que puedo hacer, sobre todo en lo que significó lo vincular, fue ver como “empatizamos” y nos solidarizamos mucho más con nuestros seres queridos y vecinos.

La cuarentena nos llevó a relacionarnos mejor, salir al balcón, saludarnos (y registrarnos) con el vecino, algo que no suele suceder todos los días.

Además, y fue lo que me motivó a escribir o más bien a compilar esta información, fue la notable respuesta que mostró la naturaleza al reaccionar tan rápidamente ante el vacío que dejamos cuando nos quedamos en nuestras casas.

Para muchos puede resultar obvio, pero para otros, solo algo que no pasa nunca.

La Pachamama, la madre tierra, el planeta, como lo quieras llamar, nos está hablando, y nos está enviando a casa para repasar la tarea.

¿Que nos perdimos en el camino de la evolución?

¿Entenderemos como especie que tenemos que hacer las cosas de otra forma?

¿O tendremos que recibir lecciones más fuertes?

Estas preguntas pueden ser simples, o pueden significar un montón. Y depende de cada uno de nosotros.

A raíz del posteo, me comentaba con Tobias de Épicos alimentos, algo interesante para reflexionar.

“Todas las economías del mundo están pagando un precio altísimo que no le solemos pagar a la tierra cuando producimos”

Tobias Merlo de Épicos Alientos.

Si tenemos en cuenta extractivismo en se basa la economía en general, sin tener en cuenta el que solo se le está sacando a la tierra y no se le devuelve nada.

¿No nos lo estará cobrando de algún modo? ¿Será que la tierra nos está haciendo pagar de algúna manera lo que tomamos y no pagamos?

Los que sobrevivan, los que entiendan, los que comprendan el mensaje y comiencen a cambiar sus hábitos, quizas, construyan una humanidad mejor.

Casualmente me encuentro leyendo “La Tribu del Lobo” un libro de antropología histórica sobre las tribus que habitaron la tierra que hacía de puente entre Europa, Asia y América, durante la Era Glaciar.

Y plantean un concepto de unión y comunión con el todo, que evidentemente, perdimos con el avance de la civilización.

Que esta cuarentena nos enseñe algo más que a matar el tiempo.

Love.

Maximiliano Carroz

Fuentes.